domingo, 30 de octubre de 2011

La televisión

A veces, cuando subimos los sábados a cenar a casa de mis padres, me acuerdo de aquellos otros sábados, tan lejanos ya en el tiempo, en los que mi madre y yo, en ese mismo salón donde ahora cenamos, veíamos las películas que se emitían en aquel clásico de la televisión pública, "Sábado Cine". En aquellos años, los viernes eran los días de ver aquel otro legendario programa, el "Un, dos, tres", y los sábados, a partir de las diez de la noche, la sesión de cine. Ahí vimos películas que forman parte indiscutible de los mejores títulos del séptimo arte como "Bonnie and Clyde", "Eva al desnudo", "Adivina quién viene a cenar esta noche", "La tentación vive arriba" o "La aventura del Poseidón". Y en este plan. Qué reconfortante era estar allí, en aquel salón, con mi madre, descubriendo aquellas películas. Los gestos de los actores, los movimientos de las actrices, las historias tan bien construidas, las ciudades -tan lejanas y diferentes a la nuestra- en las que se desarrollaban esas historias, la magia y la fantasía que lo envolvía todo... Lo mejor de la semana estaba en los sábados. Mis diez u once años. Acostarse tarde, sabiendo que hasta el lunes no había que volver al colegio, disfrutar de las primeras películas para adultos, dormirse pensando en lo que acababas de ver, acariciando la idea de que tú, cual la protagonista de "La rosa púrpura de El Cairo", podías llegar a formar parte de todo aquello algún día. Aquellas películas donde salían hombres y mujeres de carne y hueso, no como en aquellas otras, de dibujos animados, que mis padres, pocos años atrás, me llevaban a ver al cine. Ah, el cine Roxy, el primero de todos en desaparecer de esta ciudad, situado una calle más abajo de la casa de mis padres, con su letrero de neón apagándose y encendiéndose como en una película americana, iluminando con ese parpadeo intermitente el resto de la calle y de los edificios, donde vi mis primeras películas infantiles. Sensaciones únicas que he vuelto a recordar estos días en los que Televisión Española celebra sus cincuenta y cinco años de emisión. No son pocos años. Años en los que se hicieron series y programas -musicales, culturales, infantiles, vanguardistas, informativos, de debate, de entretenimiento... ¡hasta un programa dedicado exclusivamente al teatro conducido por la maravillosa Natalia Dicenta!- que nadie podrá arrebatarle a la historia de la televisión. Ahora, apenas veo televisión. Quizá alguna serie, algún programa de libros, algún informativo... Las cosas, en todos los sentidos, han cambiado. Sin embargo, me queda el recuerdo, sí, el de aquellas noches de sábado, en el salón de la casa de mis padres, con mi madre al lado, los dos en silencio, las luces apagadas, disfrutando de aquellos clásicos. Algunos de mis mejores recuerdos están ahí, en esas instantáneas que contribuyeron decisivamente a ser quien hoy soy.

4 comentarios:

  1. Quizá por edad, mi recuerdo se traslada a la noche cuando se emitía "La clave", ¿recuerdas?, magnífico programa que arrancó de UHF con José Luis Balbín al frente. La gente de mi generación descubrimos en ella, el apasionante mundo de los debates y desde luego del buen cine. Las películas a las que tú haces referencia, muchas de ellas se han quedado, lástima, en el pase solitario de un DVD. Menos mal aquella base para alejarnos de lo que hoy ofrece la televisión. En el espacio "Sábado Cine" al que tú haces referencia, viví con pasión la película "Gigante", entre otras.
    Gracias amigo. Gracias por despertar en mí los buenos recuerdos.
    Un beso grande.

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  2. Yo gusto mucho dragon ball. Enhorabuena Ovidio un beso guapo. Por favor un mensaje a Rosa: jueves llegada destino estacion Oviedo 13:40, llevo libro extraño viaje espero en la estacion puerta. Gracias Ovidio muchos nerbios.

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  3. Ovidio con tu permiso, Noriko estaré esperandote en la estación desde las 13:00 horas. Me será fácil reconocerte porque supongo que no habrá mas chicos japoneses con el libro ...
    Gracias Ovidio por darnos esta oportunidad, te veremos el jueves y ojalá tu libro sirva para unirnos...
    Besos. (estoy muy nerviosa)
    Rosa Nunez

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  4. Recuerdos compartidos de las noches de sábado. Aquellos sábados nosotros cenabamos con mis abuelos maternos, el tiempo pasaba y nosotros ibamos creciendo al mismo tiempo que la televisión iba dejando de ser, afortunadamente, la caja adorada. Menos mal, que aquella tele dejo cerebros como el tuyo, como el nuestro, capaces de pensar, de razonar... Un recuerdo también a los "Grandes Relatos" para adultos y a las tardes de los viernes "Con ocho basta"...
    Besos

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